Los contratos en inglés llegan a las empresas mexicanas por muchas vías: un distribuidor en Estados Unidos, un proveedor asiático que usa formatos en inglés, un corporativo que manda sus plantillas o un cliente que exige firmar su contrato marco. En todos los casos, la traducción no es un trámite menor: lo que el contrato dice en español es lo que su equipo va a entender y cumplir. Estos son los errores que vemos con más frecuencia y cómo evitarlos.
1. Traducir palabra por palabra
El inglés jurídico tiene fórmulas propias que no se traducen literalmente. Expresiones como “including but not limited to”, “notwithstanding the foregoing” o “time is of the essence” tienen un sentido establecido que debe expresarse con el equivalente funcional en español. Una traducción literal puede sonar extraña o, peor, sugerir algo distinto de lo que se pactó.
2. Confundir obligaciones con posibilidades
En los contratos en inglés, shall suele expresar una obligación, may una facultad y will puede usarse de varias maneras según la redacción. Si “the Supplier shall deliver” se traduce como “el proveedor podrá entregar”, una obligación se convierte en opción. Revisar con cuidado cada verbo modal es una de las tareas más importantes en un contrato.
3. Los falsos amigos
Hay términos que se parecen al español pero significan otra cosa. Algunos ejemplos típicos:
- Actual significa “real” o “efectivo”, no “actual”.
- Eventually significa “finalmente”, no “eventualmente”.
- Consideration, en un contrato, puede referirse a la contraprestación, no a una “consideración”.
- Agreement y contract pueden tener matices distintos según el contexto.
4. Malinterpretar indemnizaciones, garantías y limitaciones
Las cláusulas de indemnification, warranties, representations y limitation of liability son las que más dinero mueven si hay un problema. To indemnify and hold harmless no es simplemente “indemnizar”: describe una obligación de sacar en paz y a salvo a la otra parte frente a reclamaciones. Las garantías y declaraciones (representations and warranties) también tienen un alcance particular. Traducirlas sin entender su función puede llevar a firmar algo que su empresa no esperaba.
5. Fechas, números y montos
Parece obvio, pero es una fuente constante de errores:
- Fechas: en inglés estadounidense, 03/04 suele ser 4 de marzo, no 3 de abril. Lo más seguro es escribir el mes con letra.
- Separadores decimales: 1,500.00 en inglés equivale a 1,500.00 en el uso común mexicano, pero no en otros países. Hay que respetar el formato del destino sin alterar la cifra.
- Plazos: business days no es lo mismo que calendar days, y within thirty (30) days debe traducirse con la misma precisión.
- Montos en letra y número: deben coincidir siempre en la traducción.
6. Definiciones inconsistentes
Los contratos en inglés suelen tener una sección de Definitions: “the Products”, “the Territory”, “Confidential Information”. Si un término definido se traduce de una forma en la cláusula 1 y de otra en la cláusula 14, se crea ambigüedad. Una buena traducción mantiene la misma equivalencia en todo el documento y, en proyectos recurrentes, en todos los contratos de la empresa mediante un glosario.
7. Olvidar anexos, firmas y notas
Los anexos (schedules, exhibits), las tablas de precios, las notas al margen y los bloques de firma forman parte del contrato. Si la traducción se va a presentar ante una notaría o un tribunal, la traducción certificada debe cubrir el documento completo tal como se entrega. Envíe siempre la versión íntegra y final.
8. Usar herramientas automáticas sin revisión
Los traductores automáticos ayudan a darse una idea del contenido, pero en un contrato no distinguen bien matices como los verbos modales, los términos definidos o la estructura de las cláusulas de responsabilidad. Para decisiones de negocio, use una traducción profesional; si el contrato se presentará formalmente, una traducción certificada por perito.
9. Traducir sin conocer el propósito
No es lo mismo traducir un contrato para revisarlo antes de negociar que para presentarlo en un juicio o protocolizarlo. Indicar el propósito desde el inicio permite elegir entre traducción simple o certificada y definir el formato de entrega.
Recomendaciones prácticas para su empresa
- Envíe la versión final y completa, con todos sus anexos.
- Indique para qué servirá la traducción y quién la recibirá.
- Comparta el glosario o las traducciones previas de su empresa, si existen.
- Si el contrato es confidencial, solicite un acuerdo de confidencialidad antes de enviarlo.
- Planee el plazo: en contratos largos se pueden hacer entregas parciales.
- Recuerde que la traducción no sustituye la asesoría legal: para interpretar sus derechos y obligaciones, consulte a su abogado.
Quién traduce sus contratos
El Dr. Refugio Alberto Del Campo es perito traductor inglés–español con registro GES-PD-0641, otorgado en San Luis Potosí, y sus traducciones certificadas se presentan en todo México. Es Doctor en Administración por la Universidad La Salle de México y MBA por la Universidad de Ottawa, en Canadá, con más de 30 años de experiencia en traducción. Conozca el servicio de traducción de contratos, nuestro servicio para empresas y los precios de referencia.